martes, 22 de marzo de 2011

EL ARTÍCULO DE OPINIÓN - EJEMPLO 2

Seguir instrucciones: están en post anteriores (clickear en ENTRADAS ANTIGUAS)
Artículo de opinión


http://www.lukor.com/articulos/080407.htm

Pronto se celebrará el evento de Eurovisión, en la actualidad, más envuelto en polémica que en el espectáculo y la ilusión de hace ya muchos años. Cierto es que este año se llenarán las pantallas de personajes frikis que, en representación de su países, intentarán hacerse un hueco en la historia de este festival, más que en la historia de la música.

Triste es que tenga que representarnos un tipo disfrazado de un no se qué esperpéntico parecido a Elvis con una canción de ritmo reggetoniano y letra cuanto menos absurda aunque sí pegadiza. Hace años, cuando el Festival era algo reconocido, una cita que las familias esperaban ansiosas delante de la televisión, esto hubiese provocado que se hubiesen elevado gritos no sólo hasta el cielo, sino más allá.

Vivimos en un país donde artistuchos del tres al cuarto llegan a la fama por pasar unos meses en una escuela donde, supuestamente, se les enseñan a cantar, porque de labores de composición ni hablemos, parece ser que en el mundo de la música lo menos necesario es tocar algún instrumento o tener algunas nociones académicas en cuanto a música.

No señor, aquí nos llega un ricitos, se pega sus cuatro vueltas y ya se convierte en un ídolo. Su discos se venden como rosquillas y la gente se mata por asistir a conciertos suyos. Por fomentar gustos musicales tan brillantes surge gente como nuestro representante de Eurovisión, personajes que, más o menos criticados, se convierte en ídolo televisivo y consigue viajar al país del Este que toque para tener su minuto de gloria.

En un país que impulsa la música mediocre no se puede tener criterio para decidir qué debe ser serio y qué debe ser un circo y un cachondeo. Está claro que en cuanto a labor musical, este festival está abocado al fracaso pero, como fenómeno televisivo, no tendrá precio.